lunes, 8 de agosto de 2011

SED

Hoy es un día especialmente caluroso en el que la sed va creciendo por minutos.
Aún así, ver las penurias que nos entran por los ojos cada vez que conecto las noticias y veo la situación dramática del pueblo somalí, hacen que me avergüence de quejarme por tener sed sabiendo que, afortunadamente, en mi nevera hay agua.
La lamentable situación, genera impotencia entre nosotr@s por no poder ser útiles ni ayudar a esos seres humanos que viven en situación de hambruna. Me pregunto si esa situación es evitable ya que desde que tengo uso de razón, y como consecuencia, entre otras cosas, del colonialismo sufrido por los países africanos, he visto imágenes de niños y niñas en los huesos; hoy, gracias al cuarto poder (aunque creo que es el primero) no hay periódico, televisión, radio o medio de difusión que se precie que no comente la lamentable situación de la que llevan años advirtiendo las organizaciones no gubernamentales.
 Estados Unidos no intervino ni intervendrá (salvo rentabilidad) puesto que si no atiende a los pobres de su país, no van a ir a África a buscar a otros a los que ayudar. En Europa, llevamos más de dos años centrados en nuestra propia crisis a la que se ha dado prioridad absoluta sobre cualquier otro asunto.
Mientras tanto, Somalia sufre un gravísimo problema de hambruna puesto que coinciden varias circunstancias tales como que al menos el veinte por ciento de las familias no tiene NADA de comida y que a su vez, más del treinta por ciento sufre de una malnutrición aguda.
Pero además de Somalia, otros países como Kenia, Yibuti y Etiopía, que ya están mal, sufren el riesgo de correr la misma suerte.
¿Qué hacer? Cruzar los dedos porque nuestros donativos lleguen a su destino y con la finalidad de ayudar a erradicar esta lamentable situación y exigir que nuestros gobiernos ACTÚEN y envíen ayuda.

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