sábado, 31 de mayo de 2014

Vencer o no vencer

La vida se presenta muchas veces como una constante pugna.
Entre grandes empresas y personas trabajadoras.
Entre gente de derechas y gente de izquierdas.
Entre los de arriba y los de abajo.
Entre quienes quieren que las cosas sigan como están y quienes quieren cambiarlas.
Entre optimistas y pesimistas.
Pero realmente la gran lucha, la verdadera lucha se da en nuestro interior.
En el tuyo. En el mío.
En algunas personas a diario y en otras esporádicamente. Conflictos internos entre lo que queremos hacer y lo que debemos. O lo que podemos.
 De esos conflictos internos, pero sobre todo de que lo gane, se nutre y se forma diariamente nuestro verdadero ser.
Y en ellos, en los conflictos internos, influye mucho la incertidumbre.
La duda.
Los miedos.
Sólo venciendo a estos últimos, mejoramos como personas porque nos lanzamos a buscar cambios. Pueden salir bien, o no. Pero siempre aprenderemos algo.
Porque realmente, la única batalla que se pierde es la que no nos atrevemos a enfrentar.

   " Durante años, copiando a los demás, traté de conocerme

     Desde dentro no podía decidir que hacer
    Incapaz de ver, escuche mi nombre
    Luego, salí afuera"
                                             Rumi.

PD: a veces las cosas son más sencillas de lo que parecen y nosotros nos empeñamos en complicarlas.

lunes, 26 de mayo de 2014

Sobran palabras ;)



La de veces que decimos eso de que una imagen vale más que mil palabras.
He aquí una de ellas.

miércoles, 21 de mayo de 2014

MORA

8.30. Segundo café del día.
Inevitable no hablar de la investigación que abrirá el Ministerio de Interior contra los comentarios antisemitas en twitter. Me parecen absolutamente reprobables y merecedores del rechazo social.
No necesitamos escarbar mucho para descubrir el odio visceral que existe hacia el diferente. Diferente de raza, religión, color...diferente. Al ser humano le encanta buscar más las diferencias que los puntos comunes.
No puedo evitar, porque mi cerebro y mis sentimientos van más rápido que yo, pensar la de veces que he leído u oído comentarios racistas totalmente hacia el Islam y hacia la población musulmana, sea de la nacionalidad que sea.
Algunas personas tendríamos para escribir un libro.
O dos.
Pero creo que muchas veces el temor a que nos llamen victimistas nos lleva a censurarlo sólo en pequeña medida, o entre nuestro círculo más próximo, en lugar de hacerlo a gran escala.
Creo que los delitos de incitación al odio, de mensajes xenófobos, deberían perseguirse de oficio...pero la justicia está sobrecargada y ya no puede ni con su alma.
A lo largo de la mañana, revisando y recordando comentarios en noticias en la prensa escrita relacionadas con personas de creencia islámica me di cuenta de que, por desgracia, casi lo tenemos asumido como algo "normal" de la España más rancia y casposa, tan normal como el trato discriminatorio que se recibe a veces.
Pero seguimos sin denunciarlo cada vez que ocurre. Tal vez porque creemos que son cosas de gente desequilibrada (que debe serlo) a las que no hay que dar mucha importancia.
Por supuesto las redes han dado rienda suelta a la incontinencia verbal de descerebrados que encuentran cobijo entre quienes piensan como ellos y los respaldan.
Twitter es su particular reino.
Puedes encontrar desde personajes que te dicen que te vayas a tu país (cuando ya estás en él) a otros que si te cogen... si te cogen te harían todas las barbaridades posibles.

 Por ejemplo: hay perfiles que se llaman abiertamente "putos moros" y que se definen como "españoles contra la invasión de una cultura criminal como lo es el Islam y que promulga la expulsión inmediata de los moros de nuestra España". Tan increíble como cierto.
Incluso, existe el hashtag #putosmoros donde desgraciadamente, hay muchos más de 17.000 tweets con un concepto incalificable de otras personas...
No estaría mal que el Ministerio de Interior actuase con la misma contundencia en todos los ataques al diferente y que el de Educación, potenciara el respeto que es lo que a muchos les hace falta. Respeto para no despreciar y odiar a ninguna persona por el simple hecho de ser diferente. Pero ni uno ni otro parecen estar por la labor, así que, aunque sólo sea para que reflexiones, critiques o compartas lo que acabas de leer, sentiré que he aportado mi granito de arena en mi peculiar "cruzada" contra los irrespetuosos.

miércoles, 26 de marzo de 2014

EL POETA

O los poetas.
Qué buena época debió ser aquella en la que expresarse a través de la poesía no era considerado como una cursilada si no como una obra de arte.
Hoy, de entre ellos, quiero recordar aquí a uno de los grandes ejemplos: ABU MUHAMMAD ALI IBN AHMAD IBN SAID IBN HAZM AL ANDALUSI AL ZAHIR que nació en Córdoba el 7 de noviembre de 994. La familia de Ibn Hazm era originaria de la kûra de Lebla (actual provincia de Huelva).
Realizó una intensa actividad política.
Fue visir del califa Abderramán V, y a consecuencia de intrigas palaciegas estuvo en la cárcel en varias ocasiones y sufrió un breve destierro. Abandonó la actividad política para dedicarse a sus estudios de teología y derecho.
Debió exiliarse en diferentes taifas de Al Andalus tras la crisis del califato, exilio que le llevó a recorrer varias taifas: Sevilla, invitado por Al Mutadid o la taifa de Mallorca.

La célebre quema pública de sus libros en Sevilla le inspiró un conocido poema que dice:
Su obra más famosa es “Tawq al-hamama” o "El collar de la paloma" en la que trata el tema del amor. Lo escribió en Játiva hacia 1023. Se trata de un libro de reflexiones sobre la verdadera esencia del amor, con el que intentaba descubrir lo que tiene de común e inmutable a través de los siglos y las civilizaciones de influencia neoplatónica, que fue llamado "amor udrí"
 
Algunas perlas de ese collar:

"Mi amor por ti, que es eterno por su propia esencia,
ha llegado a su apogeo, y no puede ni menguar ni crecer.
No tiene más causa ni motivo que la voluntad de amar.
¡Dios me libre de que nadie le conozca otro!
Cuando vemos que una cosa tiene su causa en sí misma,
goza de una existencia que no se extingue jamás;
pero si la tiene en algo distinto,
cesará cuando cese la causa de que depende."


"Hice de la desesperación mi castillo y mi coraza,
no quiero disfrazarme de víctima de la injusticia.
Más que todo vale para mi,
eso poquito que me permite no necesitar a nadie.
Estando firmes mi religión y mi honor,
en nada tengo lo que se va de mi lado.
El ayer se fue, el mañana no se si lo alcanzaré
 ¿de qué voy a afligirme? "
 


lunes, 17 de febrero de 2014

5490

Mirar hacia el norte como objetivo. Buscando ese norte.
A las espaldas, una mochila con algo de ropa y algo de dinero.
Un móvil tal vez.
Y por supuesto el amor de la familia. De los amigos. De la tierra en la que nacieron y que es demasiado estéril para ofrecer apenas alimento a alguien joven y fuerte con toda la vida por delante. O por detrás. Según se mire.
Y así empieza la Odisea.
La odisea en África. Más real y cruel que la de Homero sin duda.
Buscando la libertad. Encontrando, la muerte.
Odisea que supone atravesar zonas geográficas que no se habían ni imaginado. Ni conocido su existencia hasta que dejan sus huellas en ellas. Montañas, ríos, zonas áridas. Frío. A la intemperie. Dejando casi de lado a veces hasta la propia dignidad. A veces humillados. Vilipendiados. Utilizados. Explotados.
Desconociendo idiomas y aprendiendo algunas palabras sobre la marcha.
No importa.
Valdrá la pena si pueden llegar a ese mundo donde las personas son civilizadas. Donde se respetan los derechos de los seres humanos. Donde las sonrisas y los gestos amables abundan. Donde algún día encontrarán la oportunidad de trabajar en lo que sea. Y desde donde podrán hacer felices a sus familias cuando reciban sus noticias.
Luchar por la dignidad no es malo.
Lo malo es perderla dando la espalda al que te necesita.
Escurriendo el problema.
Mirando para otro lado.
Mientras tanto aquí, a este otro lado de África, los supuestos protectores de la dignidad del ser humano y de sus derechos cruzan los dedos porque pase pronto el temporal. El de las críticas. El del cuestionamiento. Si no estás de acuerdo te tachan casi de antipatriota. De querer sacar rédito (¿qué rédito se puede sacar a unas muertes?).
Y te dicen, quienes piensan que bastante tenemos con nosotros mismos como para aceptar a nadie más, que te los lleves a tu casa. A mi casa. Obviando que mi casa, la que comparto con ellos, es Ceuta. Es España. Es Europa. Y en esta mi casa, me parece terrible que busquemos argumentos para justificar muertes antes que hacer autocrítica y depurar responsabilidades.

5490 son los kilómetros que separan Camerún de Ceuta. 5490 kilómetros mirando hacia el norte, dejando todo atrás. Viajando por selvas, de las de verdad. Por montañas y desiertos que acaban en el mar. 5490 kilómetros caminando. Buscándose la vida para subsistir. Y para alcanzar el sueño. Aunque solo sea por unos segundos.
Y a 5490 kilómetros, alguien, una madre, unos hermanos, unos amigos, esperando noticias que anuncien que finalizó la odisea. La odisea africana en busca de algo mejor…
Sin saber que esa llamada, nunca llegará.





lunes, 10 de febrero de 2014

NOSOTROS Y VOSOTROS

   Este es un artículo de opinión que redacté en septiembre de 2010. Sigo viéndolo a la orden del día, por desgracia.
....
   Hoy escribo sobre algo que tenía pendiente y que me han pedido en reiteradas ocasiones. Personalmente, no considero necesario que parte de la población de Ceuta, la musulmana, tenga que estar constantemente reivindicando el país de su nacionalidad, pero también comprendo su hartazgo de tener que estar haciéndolo constantemente. Dudar de la nacionalidad de unos porque tienen el mismo origen étnico que otros que están al otro lado de la frontera puede acabar creando mucho recelo. En parte, y forzando la empatía, puede hasta resultar comprensible que exista cierta ignorancia y que existan ciertos estereotipos, pero la ignorancia no puede ser la excusa que sirva para segregar a la sociedad ni para amparar o justificar falsos miedos, a veces utilizados incluso para obtener rédito político.
Resulta, por ejemplificadora, incluso para enmarcar, la expresión: “yo soy español y tú musulmán”, y tan a gusto que se queda el que la suelta. Como si ser español fuera una religión o musulmán fuera una nacionalidad. Hartar harta tener que estar constantemente explicando las diferencias entre un concepto y otro. Pero es necesario hacerlo. Imprescindible casi. Todo sea por intentar mejorar la convivencia entre toda la ciudadanía y por hacer conscientes a los unos, de que es difícil que la toda la ciudad progrese sin los otros.
Sin pretender ser victimista, ¿es posible que todas las personas que tengan un mismo origen sólo tengan en común cualidades negativas? Supongo que hay que ser “cortito”, y no me refiero a la estatura de nadie, para pensar de esa manera tan cuadriculada. Obviamente, haber hay de todo en todas partes.
Pero lo importante, es que “nosotros” y “vosotros” formamos parte de un todo, en este caso, ese todo es una ciudad. Es innegable que algunos de nosotros os miramos con recelo y desconfianza a vosotros. Igual que lo es que algunos de vosotros nos miráis con desprecio y sentimiento de superioridad a nosotros. Los unos se cruzan con los otros a diario, a veces se miran con ese recelo, a veces se saludan, a veces se critican (a la espalda por supuesto) y raras veces se halagan. Los unos y los otros, saben que, la mayoría de las veces, no tendrán más remedio que interactuar y relacionarse con “ellos” en el día a día, en la calle, en el trabajo, en los colegios, en las cafeterías, en las administraciones….pero casi siempre, con una especie de límite o frontera mental que fijan las mentes de unos y otros. A veces, algunos pocos consiguen romper esos límites y relacionarse de verdad con los otros, con el “peligro” que ello puede conllevar para la convivencia con los suyos.
Espero que antes que después, seamos conscientes de lo importante que es aceptar la naturaleza heterogénea de la ciudadanía, aceptarse unos a otros con sus virtudes y defectos sin perder de vista el objetivo: una ciudad mejor para tod@s, especialmente, para las próximas generaciones.

viernes, 31 de enero de 2014

CUESTIÓN DE IDENTIDAD


   Según Maalouf“identidad es lo que hace que yo NO sea idéntico a ninguna otra persona”.
    Me gusta su definición.
    Pone de manifiesto la importancia del propio ser. Me encanta que seamos diferentes y que haya cosas que nos únen (aunque no todo el mundo lo lleve igual de bien)
    Sin embargo hay que tener en cuenta que a veces resulta complicado ser una misma en un entorno bastante fértil para los prejuicios; ya sabes, tú tan segura de ti misma, tan "igual", tan confiada en la perfecta compatibilidad entre los diferentes aspectos que forman tu identidad.... y luego llega alguien que intenta hacerte sentir rara con su manera de verte (aunque lo de rara avis siempre lo he tenido claro)
    La dualidad entre la nacionalidad y el credo siempre nos persigue de cerca y aunque resulte cansino, siempre merece la pena explicarla y apostar por ella.
    ¿Por qué resultará tan difícil ver a las personas como tales en vez de encasillarlas al primer golpe de vista? ¿Por qué no nos fijamos en los puntos que nos únen en lugar de en los que nos separan?
    Igual me suele ocurrir con el feminismo. ¿cómo vas a ser feminista si a las musulmanas os tienen sometidas, pobrecitas....!! Uhmmmmmmmm lo que hay que aguantar.... Sí señora, pobrecita toda la que no sea alta, rubia y de ojos azules, verdad? No es de extrañar que haya quienes rehuyan que se las denomine feministas (algunas intelectuales, por ejemplo, del mundo árabe lo ven un término excesivamente colonial). Cuando se utiliza el término, ¿de qué feminismo hablamos? ¿existe un sólo modelo válido, el occidental y todo lo demás no vale?...Yo es que soy tan simple que la lucha por la igualdad me parece el verdadero feminismo, sin más matices, sin diferencias de sexos...
   Tal vez por eso, no es de extrañar que algunas personas reaccionen a la defensiva cuando comprueban que si quieren ser modernos y avanzados tienen que parecerse cada vez más a Occidente y menos a ellos mismos. ¿Vivir, formar parte de una sociedad occidental, significa que ese modelo de sociedad es el único válido? ¿o que es el mejor? ¿tenemos que tener todas (las personas) el mismo patrón? ¿las mismas opiniones sobre todo? ¿y si hubiéramos nacido en otras sociedades? Más que probablemente, tendríamos otra perspectiva, incluso otra identidad.
Siguiendo con las teorías de Amín Maalouf, es innegable, en mayor o en menor medida, la influencia de los demás sobre nosotros, de modo que todos somos depositarios de dos herencias : 
-una “vertical”que nos viene de nuestros antepasados, creencias, de nuestro pueblo, tradiciones...
-y la otra “horizontal”, que es producto de la época en la que vivimos...
ambas son irrenunciables y de nuestra capacidad de encajarlas entre sí, dependerá el desarrollo de nuestro pequeño entorno, aunque no siempre resulta fácil compatibilizarlas con la normalidad deseada.

Se debería animar a todo ser humano a que asumiera su propia diversidad, a que entendiera su identidad como la suma de sus diversas pertenencias en vez de confundirla con una sola... Especialmente en el caso de todas las personas cuya cultura de origen no coincide con la cultura de la sociedad, y habría que hacer lo posible para que nadie se sintiera excluido de la civilización común para que todos pudieran hallar en ella su identidad” (Amin Maalouf)


jueves, 23 de enero de 2014

NADIE DIJO QUE FUERA FÁCIL

  
   La gente está bastante concienciada con la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito social, laboral, cultural, formacional, etcétera.
   Al menos en teoría.
  Sin embargo la práctica refleja como subyacen en algunos rincones del subconsciente ideas que distan mucho de esa teoría.
   Hablando con varias mujeres acerca de la igualdad o la desigualdad es curioso como se pueden extraer conclusiones compartidas, con independencia del ámbito.
   Todas son conscientes de que son necesarias en la sociedad pero también dicen que a veces tienen la sensación de que se les utiliza según interese porque a veces son tenidas en cuenta y otras, no.
   También reconocen que si normalmente las relaciones son bastante fraternales, las cosas cambian cuando se trata de opiniones contrapuestas porque a muchos, les cuesta aceptar que una "simple" mujer les discuta. Es como si sintieran afectada su hombría por ello. A partir de ahí, algunas dicen tener la sensación de constantes ataques verbales (directos o indirectos) y/o de manipulaciones de otras personas para atacarlas.
  Dicen que les extraña especialmente cuando son el foco de los ataques de quienes consideran a las mujeres necesarias, según para qué claro, sobre todo cuando vienen de otras mujeres. Mujeres a las que se pinta a otras como el enemigo a batir porque claro, poner en entredicho a algunas masculinidades, sigue siendo casi un delito social.
   Pero dicen no entender las dobles varas de medir cuando se trata de las propias parejas de esos especímenes, o de las hijas o de las hermanas.
   Me gusta escucharlas porque lo dicen con risas (están de vuelta) según ellas porque algunos se creen con gran capacidad de manipulación sin darse cuenta de que se ponen en entredicho a ellos mismos, a sus hipocresías, cuando acuden a ellas cuando las necesitan pero quieren desterrarlas por rebeldes o por autosuficientes.
   Afortunadamente son conscientes de que son más los hombres que creen y quieren prosperidad para toda la sociedad y sus componentes que los pretendidos machitos delatados por sus propios miedos e inseguridades. Son pocos pero latosos.
   Desde aquí las animo a todas ellas a seguir hacia adelante.
   A no desistir.
   Nadie dijo que fuera fácil ser mujer en esta sociedad y vosotras lo sabéis.


   "Soy mujer.
   Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de   aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero." (Alejandra Pizarnik).

miércoles, 27 de noviembre de 2013

VIVO


  Vivo en una ciudad, donde los gobernantes se empeñan en dar la espalda a la realidad.
   Prefieren no verla.
   Miran a cualquier otro lado antes que buscar soluciones a las reivindicaciones de la gente. A los   problemas. Lejos de ello, sólo contribuyen a aumentar los que ya existen. Los pobres, cada vez más pobres. Gente a la que le cuesta sangre, sudor y lágrimas dar de comer a sus hijos. Personas cuyo día a día transcurre en un ir y venir constante de administración en administración, en busca de ayuda, porque de una les remiten a otra. Como si fueran pelotas en vez de personas.
  Vivo en una ciudad donde te odian por decir las verdades. Te llaman demagoga por hacerlo. Te crucifican. Propios y ajenos. El sentido de la crítica, evidentemente constructiva, está perdido, en el limbo y lo que a unos nos supone un ejercicio necesario para poder vivir con la conciencia tranquila, es convertido en un objetivo a batir por otros. Cuestión de intereses. Cuestión de miedos.
   Vivo en una ciudad donde se organizan actos contra la violencia de género, contra las desigualdades. Contra las desigualdades entre hombres y mujeres de este supuesto primer mundo; mientras tanto, en el perímetro fronterizo se viven verdaderas atrocidades, cometidas sobre todo contra mujeres, con la vista gorda de los mismos que dicen que las mujeres no estamos solas. No.
Qué va.
Estamos acompañadas de tipos que insultan. Empujan. Pegan. No puedo evitar pensar que podría ser una de ellas. Cuestión de haber nacido unos kilómetros más para allá.
   Vivo en una ciudad donde el dolor ajeno se ha normalizado. Las penas de los demás, resbalan. El conmigo o en mi contra está más de moda que nunca.
   Vivo en una ciudad donde observo atónita que día a día la resignación ante las injusticias nos absorbe.
    Mafalda diría aquello de "paren el mundo que me bajo".
   Yo no me quiero bajar. Se lo debo a mis hijos. A los tuyos. No nos podemos resignar. Prefiero perseverar en los intentos con lo único que tengo, lo único que tenemos: ILUSIÓN
 
  

domingo, 24 de noviembre de 2013

ATORMENTADAS

"Me atormenta pensar que mientras estoy aquí, puede que a ti te estén pegando.
Me atormenta saber que mientras estoy aquí, tú convives con el y con el miedo. Con miedo a que te insulte. Con miedo a que te desprecie. Con miedo a que te pegue otra vez.
Me atormenta pensar que no te atreves a poner punto final. A dar el paso. Aunque estoy dispuesta a caminar junto a ti. Me atormenta que pienses que estás sola, porque no lo estás. Me atormenta que, además, haya conseguido que pienses que no sirves para nada más que para soportarle. Me atormenta pensar que mientras escribo, tal vez, tú, tienes miedo a vivir.
Se que, por desgracia, no tod@s te apoyarán.
Pero la mayoría lo haremos.
Hoy.
Siempre.
Cuenta conmigo. Cuenta con nosotr@s"
 
 
 

domingo, 17 de noviembre de 2013

OLVIDADOS


   Hay capítulos de la historia que, por diferentes motivos, parecen condenados al olvido. Sin embargo, mientras haya quienes los recuerden no perecerán definitivamente.

   Tal es el caso de los bisabuelos, abuelos y padres de miles de ceutíes que formaron parte de las fuerzas regulares indígenas. Personas que se vieron en el frente de batalla durante la Guerra Civil para matar o morir. Eran carne de cañón, escudos humanos y por eso se les situaba en la primera línea de fuego. Muchos de ellos no habían visto un arma en su vida. Eran jornaleros en sus respectivos pueblos tal y como se apuntaba en sus hojas de filiación, poco antes de reseñar el color de su piel,  su edad o su religión (mal denominada mahometana en esas fichas)

    Paralelamente, sus mujeres, más olvidadas que ellos si cabe, tuvieron que sacar adelante a sus familias como podían. Desde trabajar en las casas de los señores, en las fábricas a coser para sacarse algunas perras.

    La situación no mejoró cuando regresaron sus maridos (los que regresaron) muchos de ellos mutilados o con impedimentos físicos para volver a trabajar después de haber servido a la patria durante décadas. Fueron literalmente usados para combatir cruelmente y sin importar el resultado a quienes les dieron un arma y los pusieron a luchar en una guerra que no era la suya.

   Quienes no regresaron dejaron viudas e hijos a los que la realidad daba la espalda con pensiones, en el mejor de los casos, indignas para quienes habían dejado sus vidas en el frente. Pensiones que ni se revalorizaban. Estas, y algún que otro pequeño acto público absolutamente insuficiente fue todo lo que les quedo. Ni bastones de oro ni reconocimientos.

El día a día de quienes volvieron, los condenaba al ostracismo absoluto.

Al  chabolismo.

A la pobreza absoluta.

A la dependencia de la buena voluntad, de la caridad y de la beneficencia. De nada servían las condecoraciones ni las medallas de sufrimiento por la patria en esos tiempos. Al menos no a los indígenas.


   Sin embargo, nos transmitieron de generación en generación sus vivencias. Sus penurias y desgracias. Pero si hay algo que nos han transmitido a muchos, es su espíritu de lucha. Su superación diaria. La suya y la de sus viudas que son auténticos ejemplos de que cuando no se tiene nada que perder, sólo queda el esfuerzo para salir adelante.


   Su experiencia no debe caer en saco roto.

   El respeto a sus memorias, tampoco.

martes, 24 de septiembre de 2013

BUSCANDO NUESTRO SITIO

   Para algunos, soy conservadora.
   Para otros, demasiado moderna.
   Para algunos, soy demasiado rebelde.
   Para otros, demasiado sumisa.
   Para algunos, soy inferior por ser mujer.
   A otros, mi seguridad les inspira inseguridad
   Lo que yo siento y expreso en este sentido, nos ha ocurrido a todas en un momento u otro de nuestra vida.
   Constantemente expuestas a miradas y opiniones. Y por supuesto a prejuicios.
   Nadie nos advirtió de lo difícil que es, a veces, ser una misma.
   Tener opinión, criterio y decisión propia.
   Una más. Es lo que me considero. Una mujer más en un grupo social como es el de nuestra ciudad en el que hay mucho que hacer para salir adelante.
   Aunque es evidente, soy musulmana. Como miles. Y como miles, creo perfectamente compatible mi fe con mi nacionalidad.
   Siempre he respetado absolutamente las opiniones, creencias, ideologías y gustos de quienes me rodean. Pero muchas veces no he sentido esa reciprocidad. Muchas veces sentía que tenía que justificar o explicar algunas cosas. Nada que no arreglen los años. Y las experiencias.
   Tengo, tenemos, nuestra propia voz.
   Tenemos nuestra propia opinión.
   Representantes, los justos y necesarios. Ni uno más.
   Para mi, y para miles, las normas de Alah, son perfectamente compatibles con las de nuestro país.
   Sin complejos.
   Conforme a las primeras intento regir mi vida, mi forma de entenderla. Es lo que quiero y soy libre, AlhamduliLah, para ello. Las segundas también forman parte de mi día a día, entre otras cosas porque trabajo con ellas.
   Nuestros padres, principales interesados en vernos bien y felices, nos trasladaron desde pequeñas los principios de nuestra religión.
   Pero también que la vida no es ningún camino de rosas y que hay que trabajar duro.
   Muy duro.
   Nos enseñaron a tener nuestra propia opinión y a defenderla con respeto siempre.
   Nos transmitieron las bondades de nuestra fe, como hacen muchos otros padres.
   Me enseñaron, como a muchas, a no agachar la cabeza ante las injusticias (ni ante los injustos) y a intentar combatirlas con todos los medios a nuestro alcance.
   A no permitir que nadie nos levante la mano ni en broma.
   Las musulmanas, como muchas otras mujeres, no nos sometemos a las personas.
   La formación y el conocimiento son fundamentales en nuestro avance social. Son las armas principales para combatir la ignorancia. Y la manipulación. Del tipo que sea y venga de donde venga.
   Sin embargo, como hoy me ha vuelto a recordar una amiga, decía Gandhi que "Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena." Así que no puedo ni quiero consentir que se criminalice a la población musulmana a consecuencia de un comentario difundido en las redes, curiosamente en un primer momento por diarios nacionales muy cercanos a la derecha.
   No entiendo por qué resulta tan fácil generalizar respecto a todo un colectivo que no es responsable de las individualidades ni de los errores que cometen las personas. Cada vez que se hace, surgen miles de salvadores y salvadoras que, inconscientemente, ponen de manifiesto sus prejuicios.
Entérense: Ni las musulmanas tenemos que callar ante ningún signo de malos tratos, ni los musulmanes son potenciales maltratadores.
  
  
  

  
  
  
  
  

lunes, 2 de septiembre de 2013

SEBTAWA


  Según los calendarios es hoy. El día de todas aquellas personas que están vinculadas a esta próspera tierra a la que algunos se empeñan en despreciar. El día de quienes se consideran sebtawa, ceutíes o caballas (la elección del término es lo de menos, lo importante es el fondo de considerarse como tal).
  Es el día en el que, año tras año, quienes gobiernan van por un lado, por su lado institucional y de trámite consigo mismos, de cara a la galería, y que cada vez importan a menos ciudadan@s.
  Es el día que algunas personas utilizamos para hacer nuestro propio análisis de la situación local que tanto puede y debe mejorar, especialmente por la situación en la que se encuentran miles de personas.  
  Del declive político del gobierno que tenemos, supongo que sobran palabras y que los hechos lo ponen de manifiesto a diario. Ellos solos, su incompetencia e insensibilidad se sirven para descubrirnos que no cualquiera sirve para ostentar responsabilidades. Jamás creí que gobernar podría suponer para algun@s apoltronarse a ordenar y mandar según el humor del que se levantasen olvidando que sus acciones y omisiones nos afectan a tod@s y las pagamos entre tod@s...
   Pero me preocupa mucho más nuestra situación social. La situación en la que se encuentran miles de sebtawa, ceutíes o caballas de hecho y de derecho que están en una espiral de pobreza, desempleo, precariedad, necesidades múltiples de la que les es muy difícil salir.
 Me alineo y posiciono con ell@s, con su manera de ver Ceuta, su tierra, en la que tan pocas oportunidades encuentran y que aún así, no desesperan en el intento por encontrarlas.
Me alineo y posiciono frente a un gobierno cuya máxima preocupación un 2 de septiembre es el discurso o el color del  vestido a lucir esta tarde.
Me alineo y posiciono con quienes reivindican que el gobierno que nos ha tocado despierte de su maldito letargo y haga cosas útiles por su población, olvidándose de las siglas y de las órdenes de Madrid.
Me alineo y posiciono con quienes vemos en el de al lado a otro sebtawi, sebtawía, ceutí o caballa sin importarme mucho más de su aspecto.
Me alineo y posiciono con ell@s porque eso, eso es querer  a Ceuta  y porque eso significa que nos duelen las indiferencias de los de arriba.
Y me alineo, posiciono e identifico con ellos porque llevan a su ciudad en sus venas y en su corazón. Eso es querer de verdad a su ciudad y con ese sentimiento, nos bastamos para perseverar en el intento de cambiar las cosas.

miércoles, 10 de julio de 2013


 

Ramadán

 
 Esta semana empieza para millones de personas en el mundo un mes de suma importancia: el mes de Ramadán.

   Cada Mes de ayuno es especial y único, entre otras cosas porque no sabemos si será el último de nuestras vidas, y por eso la población musulmana intenta aprovechar sus beneficios en toda su magnitud. No está mal recordar, porque hay que ser conscientes de ello, que el que es y se considera musulmán o musulmana, lo es todo el año, no sólo durante este Mes Sagrado, pero sin duda este puede ser un buen punto de inflexión para rectificar, mejorar, perdonar, arrepentirse de los errores y disculparse directamente por ellos entre una larga lista de pretensiones difíciles pero no imposibles que seguro que nos hacen mejorar como personas que es de lo que se trata.

   Y si algo es muy importante en estos días, es incidir en el aspecto solidario de las personas. La solidaridad, ese valor humano por excelencia, que se transmite de manera horizontal, de colaboración imprescindible cuando se está pasando por momentos y circunstancias difíciles de las que no resulta sencillo salir. Solidaridad con todas las personas necesitadas que nos rodean, con todas sin distinción.

 Y cuanto más discreta y anónima sea, mejor.

Tanto para el que la ofrece, como para quien la recibe. A fin de cuenta las buenas acciones no se hacen para que nos las reconozcan los demás.

Es indescriptible lo que algunas personas sentimos por no poder ayudar lo suficiente a quienes nos rodean. Desde frustración hasta tristeza. Sin embargo, lo mínimo que podemos hacer es aportar nuestro granito de arena para hacer más llevaderos los momentos difíciles.

A lo largo de todo el año, pero especialmente este Mes.
Existe mucha necesidad y pocos recursos. Sigue creciendo el número de familias que, aunque algunos no lo crean, carecen de ingresos con los que saciar las necesidades más básicas de cualquier ser humano. No me refiero sólo a personas que están en absoluta pobreza, en la indigencia, si no a aquellas familias que se han quedado sin trabajo, a las que casi no pueden pagar el alquiler de sus casas o comprar los libros a sus hijos y que básicamente subsisten gracias a la solidaridad.
Familias que hace unos años vivían relativamente bien pero que ahora necesitan de la ayuda de algunas entidades o personas porque como ellos mismos dicen, ya no tienen ni de dónde tirar. Tal vez por ello es importante que a la vez que compramos bienes de primera necesidad para nuestros hogares, pensemos en aquellos conocidos para los que hacer la compra más básica es algo tremendamente difícil.
 

Ramadán Mubarak a toda la ciudadanía de Ceuta y que sea un Mes de provecho para toda la población.


sábado, 18 de mayo de 2013

Extranjera en mi propia tierra



   Cuantas veces habremos comentado que, en determinados momentos y circunstancias, los musulmanes españoles nos sentimos rechazados por la misma sociedad en la que vivimos. Es una sensación desagradable, muy desagradable. 
    Cuando naces, creces y vives en una sociedad considerandote como parte de ella, porque lo eres, sienta como un jarro de agua fría, más que fría, helada, percibir y recibir rechazo. Un rechazo basado en prejuicios y estereotipos que de sobra conocemos. Los conocemos pero, al menos yo, no termino de entenderlos. Ese odio visceral, carente de fundamento, gratuito para quien lo siente y tan caro para la sociedad, que contamina si no se sabe marginar. 
   Lo mejor que podemos hacer para combatirlo, y eso es tarea de todos quienes crean en una sociedad  verdaderamente cohesionada,  es dejarlos aislados para que perciban su error. 
   No saben que con ese odio solo consiguen reforzar nuestra identidad.
   Sin complejos.
   Desde la realidad y el razonamiento obvios de la distinción entre fe y nacionalidad tan fáciles de entender por cualquiera con dos dedos de frente y tan difíciles de comprender por las mentes obtusas e inseguras no podemos callar ante las estupideces que son capaces de decir. Callar sería sinónimo de otorgar. 
   La población musulmana española distingue perfectamente entre la fe y la nacionalidad, hecho que algunos no parecen asimilar. 
    El rechazo al que me refería al principio resulta ofensivo al transmitir ese desprecio, esa falsa superioridad...afortunadamente ofende quien puede no quien quiere. 
     Se que hay quien me ve como extranjera en mi propia tierra, la de mis padres, la de mis hijos...sin embargo les hará falta algo más que esa visión xenófoba para que no me sienta orgullosa de ser musulmana y española, sin complejos y critica con todo aquello que me parece injusto, especialmente con la forma de gobernar de la derecha.

lunes, 13 de mayo de 2013

RADICAL Y YO SIN SABERLO...

   Acabo de leer con relativo asombro que en el programa de Ana Rosa Quintana de esta mañana han comentado que el fracaso escolar en Ceuta se debe a que los padres y madres musulmanes envían a sus hijos a escuelas coránicas para inculcarles el radicalismo.....Mi asombro es relativo porque por desgracia ya tenemos casi asumido que cada cierto tiempo surge algún comentario o debate sensacionalista con respecto a la población musulmana.
   Es lo que tiene la ignorancia, que es muy atrevida. En este caso lo es tanto, tanto, que les es indiferente la contribución a la imagen social que se puede hacer cualquier ciudadano o ciudadana de las personas musulmanas ¿o tal vez sea intencionado?
   Imagínense el mismo comentario, relativo a que el fracaso escolar en Ceuta se debe a que los padres y madres musulmanes envían a sus hijos a escuelas coránicas para inculcarles el radicalismo, cambiando escuelas coránicas por iglesias o catequesis. Qué barbaridad ¿verdad?
  Supongo que lo complicado sería indagar realmente en los motivos de ese fracaso, cosa que muchos profesionales llevan años haciendo, o pedirles su opinión al respecto.
  Supongo que tampoco sería agradable decir que el gobierno del Partido Popular, tanto el local como el nacional, no se implican tanto como deberían en el grave problema del fracaso escolar que tenemos en Ceuta.
   Y supongo que tampoco interesará decir que los padres y madres musulmanes se preocupan por la educación de sus hijos e hijas tanto como cualquier otro, tal vez por eso son muchos los que realizan actividades extraescolares buscando la ampliación y el refuerzo de su formación. Y por supuesto sin perjuicio de que incidan en la ampliación de conocimientos de su fe fundamentalmente para no perder su identidad, ¿o es que está mal visto ser español y musulmán?
  Flaco favor nos hacen  a toda la sociedad este tipo de comentarios emitidos en medios de comunicación porque sólo reflejan los prejuicios elevados a la enésima potencia y refuerzan los que ya existen.
  Es muy cansino tener que rebatir cada dos por tres comentarios basados en prejuicios de quien los emite pero hay cosas ante las que una no puede ni debe callar nunca, bajo ningún concepto.
   Quien se dedica a informar, debería informarse de la realidad antes de lanzar acusaciones burdas y no dejarse llevar por tópicos que no conducen a nada bueno. Y es una auténtica estupidez, además de un atrevimiento, confundir una fe absolutamente pacífica con radicalismo.
    Radical y yo sin saberlo...

lunes, 11 de marzo de 2013

Música andalusí


   No podemos volver al pasado.
   A esa preciosa época dorada en Al Andalus.
   Sin embargo, siempre nos quedará su poesía con letra e instrumentos...

 

jueves, 7 de marzo de 2013

LUCHADORAS

Trabajadoras. Valientes. Organizadas.Organizadoras.Sacrificadas....la lista de adjetivos que podría atribuir a las mujeres que conozco no tiene fin. Es tan larga como detractores tenemos quienes creemos en la igualdad. 
Porque los tenemos.Además de diferentes estilos: Desde quienes abiertamente reconocen estar convencidos de que las mujeres no servimos más que para traer hijos al mundo a quienes de modo sutil e hipócrita dicen creer en la igualdad pero sus actos demuestran lo contrario.
 Y aún así nosotras no nos doblegamos. Somos resistentes. Pacientes. Conscientes de que algún día llegará la igualdad que reclamamos y que no es más que la que por justicia nos corresponde.
Si tuviera que utilizar sólo una palabra, sin duda sería luchadoras. Para ello es fundamental la complicidad entre nosotras y la unión en su defensa. En la defensa de aquello que sólo puede beneficiar a toda la sociedad y que, aunque tarde en llegar, merece la pena luchar y soñar con ese ideal.
A fecha de hoy,7 de marzo de 2013, no hemos avanzado tanto como deberíamos. Ni como quisiéramos. Siguen existiendo prejuicios que desmontar. Derechos que reivindicar. Desigualdades que denunciar....
La lucha sigue estando viva. Más viva que nunca. Sigue siendo imprescindible. Solo nuestro sacrificio podrá permitir que otras se encuentren el camino un poco más andado. Por ellas y por tod@s sólo nos queda seguir adelante. 
Seguir caminando y si no existe sendero...inventarlo.
 
  

jueves, 21 de febrero de 2013

21-F, día internacional de la lengua materna


    Hoy se celebra, internacionalmente, el día de la lengua materna desde que en 1.999, la UNESCO, proclamó el día internacional del idioma materno para promover el reconocimiento y la práctica de las lenguas nativas.


  Los expertos y expertas en la materia, dicen que “desde que el ser humano empezó a hablar, unas 30.000 lenguas han desaparecido”, y que, en la actualidad, “de las 6.000 o 7.000 lenguas del mundo, unas 3.000 están en peligro de extinción”. Además de ello, la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos indica que: “toda comunidad lingüística tiene derecho a usar su lengua y a mantenerla y potenciarla en todas las expresiones culturales”, por lo que hay que defender el derecho a hablar la lengua materna, al igual que a apreciarla.
    En Ceuta, la mitad de la población local hablamos (también) el árabe porque fue lo primero que escuchamos durante nuestros primeros meses de vida, porque es una de las lenguas con la que nos identificamos y porque lo usamos habitualmente. Lo utilizamos para comunicarnos y para expresarnos, porque es un valor añadido de nuestra cultura y porque ninguna persona debería perder algo que forma parte de su identidad.
    Aún así, y por diferentes motivos, en muchas ocasiones sobre el árabe ceutí se ciernen las sombras de la sospecha y la de los complejos. La sombra de la sospecha, amparada en el miedo a lo que se ignora, hace que haya quienes creen intuir y prever una serie de absurdas y ridículas conspiraciones cuyo detonante es que tenemos un habla similar al que se utiliza en el norte del país vecino.
    A partir de ahí comienzan las confusiones, tergiversaciones y manipulaciones siempre carentes de otro fundamento más que el miedo y es que la ignorancia es muy atrevida.
     En cuanto a la sombra de los complejos hace que lejos de que todos, sin excepción ni fisuras, nos sintamos orgullosos de la riqueza y de la diversidad cultural de Ceuta hay quienes sienten cierto complejo de inferioridad con el resto de españoles. Lo que es y debería ser tratado como una peculiar fortaleza de la población ceutí, muchos lo ven como una debilidad, y suele ser uno de los motivos que ocasionan que haya quienes tengan que estar constantemente reivindicando su nacionalidad.
   Además de ello, muchas veces se ha intentado culpabilizar a la lengua materna del fracaso escolar de muchos chicos y chicas de nuestra ciudad. Evidentemente, si hablar el árabe ceutí fuese motivo de fracaso, ninguna persona que la hable habría podido formarse, con lo que ese argumento cae por su propio peso, y muchas veces, se pierde más tiempo con lamentos por una determinada situación en vez de trabajando por encontrar soluciones y alternativas. Lo preferible sería aprovechar ese plus con el que llegan algunas personitas a la escuela y con ello intentar potenciar su rendimiento. Es el mismo caso de algunos niños y niñas descendientes de ingleses: llegan a la escuela hablando solo el idioma que han escuchado en sus casas hasta ser escolarizados. Sin embargo, nos parece asombroso que con esa edad manejen su lengua materna mejor de lo que lo hacemos otros pese a haberla estudiado y desde luego no nos parece que sea un obstáculo a su formación, si no todo lo contrario… ¿Por qué no tenemos la misma percepción del que llega al colegio hablando árabe ceutí?
    Los problemas que influyen en el fracaso escolar de las futuras generaciones de Ceuta pueden estar relacionados con variables de tipo socio-económico, de no acertar con la metodología empleada y, a veces, con el desinterés de algunos padres y madres pero desde luego, la lengua materna no es ningún problema.

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